Tras 15 años como nadador federado, un servidor ha aprendido lecciones valiosas que le han ayudado a llegar con orgullo hasta donde lo ha hecho. La idea es transmitir estos conocimientos a los nadadores que están en la fase crítica de la natación: esa en la que se deja de mejorar cada vez que se nada, aparece la frustración y nuevos estímulos externos pueden hacer que se abandone el deporte. Se trata de cosas que ha aprendido por sí mismo y que le habría gustado que alguien se las hubiera contado antes. Precisamente, esto es lo que se pretende con este blog. Ayudo a deportistas en general y nadadores en particular a sobrellevar la presión mental del entrenamiento del día a día y a afrontar emocionalmente una competición. También organizo talleres enfocados a grupos para transmitir cómo encontrar el disfrute en el entrenamiento de alto rendimiento permanecer en el deporte de manera sostenible a largo plazo.
La natación, como cualquier deporte, puede ser exigente, agotadora e incluso frustrante. Pero en medio de esos entrenamientos interminables y las competiciones llenas de nervios, hay una verdad fundamental que solemos pasar por alto: cuando disfrutamos de lo que hacemos, sacamos lo mejor de nosotros mismos. ¿Por qué es tan importante disfrutar? Porque cuando uno se divierte en lo que hace, las sesiones de entrenamiento se vuelven menos pesadas; las competiciones, menos estresantes; y los retos, menos insuperables. Además, cuerpo y mente trabajan en mejor sintonía, lo que naturalmente mejora el rendimiento. Al final, el disfrute no es solo el "extra" que añadimos al deporte, es el motor que lo hace sostenible. Al hacerlo, el cerebro libera gran cantidad de químicos que resultan placenteros: dopamina, serotonina, adrenalina, endorfinas… Estos son como gasolina super para el cuerpo. Son adictivos y actúan como catalizador para todo lo demás. El cuerpo nos va a pedir ...